viernes, 28 de abril de 2017

EDP Rock´n´Roll Madrid Maratón 2017 – Parte II

Puedes leer la primera parte pinchando aquí.

A partir del PK25 reduje en exceso el ritmo, y si antes había pecado de valiente, ahora empezaba a pecar de conservador, ya que empecé a hacer kilómetros a seis minutos, y las sensaciones no eran como para haber bajado tanto el ritmo. En el PK26 teníamos un nuevo avituallamiento, donde cogí un vaso de bebida isotónica, una botella de agua, a la cual le di varios sorbos, y parte me eché en el cuello, y en la cabeza, y me tomé un nuevo gel. A esas alturas el calor ya empezaba a notarse bastante, y había que hidratrarse más de lo habitual.

Imagen Marathon Foto
Poco después del PK26 entramos en la Casa de Campo, el recorrido por este lugar era de unos cuatro kilómetros, que prácticamente eran dos de subida y dos de bajada, y que terminaba con una pequeña, pero dura subida, en torno al PK30, que nos sacaba de la Casa de Campo, y que a muchos dejó prácticamente clavados. Antes de ese punto, nuevo avituallamiento líquido, en el que hice lo mismo que en el anterior. Por el PK30 pasé en 2h 52´09”, a un ritmo de 5:45 min/km, haciendo el tramo del PK25 al PK30 en 6:10 min/km, pero lo peor no era ese ritmo, sino que aunque no me notaba cansado, había bajado tanto el ritmo que me costaba intentar cambiarlo para ir más rápido.

Tras una corta, pero intensa bajada, empezaríamos a correr casi en paralelo al río Manzanares, llegando hasta el Estadio Vicente Calderón, donde tras cruzar el puente, hacíamos un giro de 360 grados, para ir en paralelo al río, pero en la otra dirección. Pasado el puente, poco después del PK32, nuevo avituallamiento, en este caso de agua, donde me tomé el último gel (aunque llevaba uno más), y donde aproveché de nuevo para refrescarme e hidratarme, de nuevo más de lo habitual. El calor como os he venido comentando hacía que me hidratase más de lo habitual, y esto supuso, que por primera vez desde que hago carreras populares, me tuviese que salir de la carrera por necesidades fisiológicas, y lo que por un lado iba a suponer un alivio, por otro lado supuso una calamidad, ya que las piernas tras el parón se me agarrotaron, y era como si se hubiesen convertido en dos bloques de cemento, y lo que es peor, el isquio izquierdo, que como ya os comenté me empezó a molestar a principios de semana, volvió a molestarme, para no abandonarme en todo lo que quedaba de recorrido, que además era bastante duro, y es que antes del PK34 empezábamos una subida, que salvo por algunos pequeños tramos, no nos daría un respiro hasta pasado el PK40.

Imagen Marathon Foto
En el PK35, nuevo avituallamiento, que pude tomar más tranquilo, al tener la vejiga vacía, y seguí refrescándome la cabeza y la nuca. Por ese punto pasé en 3h 23´54”, a un ritmo de 5:50 min/km, habiendo hecho el tramo del PK30 al PK35 a 6:22 min/km.

Ya solo quedaba el último empujón, poco más de cinco kilómetros de subida, y luego terreno cómodo y llegada a meta en El Retiro, pero no iba bien, las piernas seguían muy pesadas, las notaba muy duras, me costaba la vida dar una zancada, además el pinchazo del isquio no daba tregua, y para colmo, mentalmente tampoco era capaz de animarme, cada vez estaba más cerca de la meta, pero la sentía cada vez más lejos.

Cuando entramos de nuevo en el Paseo del Prado aún nos quedaban cinco kilómetros, pero el hecho de volver a pasar por la zona en la que habíamos tomado la salida fue la inyección de moral que necesitaba, las piernas iban como iban y poco podía hacer, pero mentalmente me supuso un gran alivio. Dejé atrás el Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos, encaré la subida de la Calle Goya, recordando cómo unas semanas atrás volaba en ese tramo en la Carrera contra el Cáncer, y giramos a la izquierda para encarar la subida de la Calle Velázquez, me encontraba entre el PK39 y el PK40, y no pude más, el isquio me molestaba muchísimo, era un pinchazo constante, y por primera vez desde que hago carreras populares, me tuve que poner a andar. Por el PK40 pasé en 3h 57´37”, a un ritmo de 5:57 min/km, haciendo el último tramo de cinco kilómetros, entre el PK35 y el PK40 a 6:45 min/km.


El tramo de subida de la Calle Velázquez, el tramo de subida de la Calle Ortega y Gasset, y el principio del tramo de la Calle Príncipe de Vergara los hice alternando carrera y andar, aunque siendo sinceros más andando que corriendo, hasta que junto al PK41, un hombre me animo diciéndome “venga que te queda solo un kilómetro, el último esfuerzo”, esto junto con el hecho de tener El Retiro ya a la vista, hizo que me pusiese de nuevo a correr, o mejor dicho a trotar, ya hasta la línea de meta.

Entrando en El Retiro levanté los brazos, ya estaba hecho, con ese ritmo de trote me fui comiendo los últimos cientos de metros que me separaban de cruzar una nueva línea de meta, la de mi cuarto Maratón, posiblemente en el que peor lo he pasado de todos, lo cual no dejaba de ser una mayor satisfacción el poder vencerlo. Las piernas cada vez estaban más duras, el isquio lo notaba tan tenso que parecía que se iba a romper por donde sentía el pinchazo, pero yo en lo único que pensaba es que había conseguido mi reto de hacer dos Maratones en dos meses, y levantaba los brazos al cielo marcando cuatro dedos. El tiempo final fue de 4h 12´40”, a un ritmo de 6:00 min/km, pero eso poco me importaba, lo importante es que tenía otro Maratón más.


Imagen Marathon Foto
Tras cruzar la línea de meta, me llamó mi mujer, se encontraba al otro lado de la valla, hasta allí me acerqué para darle un beso, darle otro a mi hijo, y ponerme a llorar de la emoción, en este Maratón lo había pasado muy mal, el bloqueo de las piernas y sobre todo el isquio habían puesto muy a prueba mi resistencia, hasta el punto de tener que ponerme a andar, pero a pesar de todo había superado el bache.

De la organización decir que esperaba algo más, algún detalle especial con los corredores, ya que se trataba de la 40 edición y de estrenar la etiqueta Oro, pero no ha sido así, nada más allá de la camiseta conmemorativa y la medalla. Y respecto al tema de los avituallamientos, invitaría a los organizadores a que se diesen una vuelta por el Maratón de Sevilla, y que tomasen nota de cómo los hacen allí.

Como resumen, decir que había 13.500 corredores inscritos al Maratón, el ganador masculino fue Bonsa Dida, con un tiempo de 2h 10´16”, y en mujeres Elizabeth Rumokol, con un tiempo de 2h 33´55”. En lo personal mi puesto fue el 6.497 de los 10.378 participantes que acabaron el Maratón, en la categoría de hombres quedé el 6.036 de 9.120, y en mi categoría por edad y sexo el 1.471 de 2.123.

Desglose de tiempos
Para terminar, gracias por los mensajes de apoyo, por las felicitaciones, y como siempre, mi mayor agradecimiento para mi mujer, que ha aguantado 22 semanas de entrenamientos, y que se ha recorrido andando, junto con el carrito del peque, dos ciudades para verme en distintos puntos y animarme. Ella me dice que admira mi fuerza de voluntad, pero os aseguro, que sin ella, sin su aliento, sería mucho más difícil conseguir muchas de las cosas que consigo, por mucha fuerza de voluntad que tenga.